Artículos de ‘hijos’

Génesis, capítulo 41

Los sueños del Faraón. 1 Dos años después, el Faraón tuvo un sueño: él estaba de pie junto al Nilo, 2 cuando de pronto subieron del río siete vacas hermosas y robustas, que se pusieron a pastar entre los juncos. 3 Detrás de ella subieron otras siete vacas feas y escuálidas, que se pararon al lado de las primeras; 4 y las vacas feas y escuálidas se comieron a las siete vacas hermosas y robustas. En seguida el Faraón se despertó.

Génesis, capítulo 41

Génesis, capítulo 38

Judá y Tamar. 1 Por aquel tiempo, Judá se alejó de sus hermanos y entró en amistad con un hombre de Adulám llamado Jirá. 2 Allí conoció a la hija de un cananeo llamado Súa, y después de tomarla por esposa, se unió con ella. 3 Ella concibió y dio a luz un hijo, y él lo llamó Er. 4 Luego concibió nuevamente, y tuvo otro hijo, al que llamó Onán.

Génesis, capítulo 38

Génesis, capítulo 35

Nueva visita de Jacob a Betel. 1 Dios dijo a Jacob: “Sube a Betel y permanece allí. Levanta allí un altar al Dios que se te apareció cuando huías de tu hermano Esaú”. 2 Entonces Jacob dijo a sus familiares y a todos los demás que estaban con él: “Dejen de lado todos los dioses extraños que tengan con ustedes, purifíquense y cámbiense de ropa. 3 Ahora subiremos a Betel, y allí levantaré un altar al Dios que me respondió cuando estuve angustiado, y que estuvo conmigo en el viaje que realicé”.

Génesis, capítulo 35

Génesis, capítulo 30

Los hijos de Bilhá. 1 Al ver que no podía dar hijos a Jacob, Raquel tuvo envidia de su hermana, y dijo a su marido: “Dame hijos, porque si no, me muero”. 2 Pero Jacob, indignado, le respondió: “¿Aca-so yo puedo hacer las veces de Dios, que te impide ser madre?”. 3 Ella añadió: “Aquí tienes a mi esclava Bilhá. Únete a ella, y que dé a luz sobre mis rodillas. Por medio de ella, también yo voy a tener hijos”.

Génesis, capítulo 30

Génesis, capítulo 29

Jacob en casa de Labán. 1 Jacob reanudó la marcha y se fue al país de los Orientales. 2 Allí vio un pozo en medio del campo, junto al cual estaban tendidos tres rebaños de ovejas, porque en ese pozo daban de beber al ganado. La piedra que cubría la boca del pozo era muy grande. 3 Solamente cuando estaban reunidos todos los pastores, podían correrla para dar de beber a los animales. Luego la volvían a poner en su lugar, sobre la boca del pozo.

Génesis, capítulo 29

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