La fe y el amor
1 El que cree que Jesús es el Cristo ha nacido de Dios;
y el que ama al Padre
ama también al que ha nacido de él.
2 La señal de que amamos a los hijos de Dios
es que amamos a Dios
y cumplimos sus mandamientos.
La fe y el amor
1 El que cree que Jesús es el Cristo ha nacido de Dios;
y el que ama al Padre
ama también al que ha nacido de él.
2 La señal de que amamos a los hijos de Dios
es que amamos a Dios
y cumplimos sus mandamientos.
La verdadera y la falsa inspiración
1 Queridos míos,no crean a cualquiera que se considere inspirado:
pongan a prueba su inspiración,
para ver si procede de Dios,
porque han aparecido en el mundo
muchos falsos profetas.
2 En esto reconocerán al que está inspirado por Dios:
todo el que confiesa
a Jesucristo manifestado en la carne,
procede de Dios.
EXHORTACIÓN A VIVIR COMO HIJOS DE DIOS
La filiación divina
1 ¡Miren cómo nos amó el Padre!
Quiso que nos llamáramos hijos de Dios,
y nosotros lo somos realmente.
Si el mundo no nos reconoce,
es porque no lo ha reconocido a él.
2 Queridos míos,
desde ahora somos hijos de Dios,
y lo que seremos no se ha manifestado todavía.
Cristo, Víctima de propiciación
1 Hijos míos,les he escrito estas cosas para que no pequen.
Pero si alguno peca,
tenemos un defensor ante el Padre:
Jesucristo, el Justo.
2 Él es la Víctima propiciatoria por nuestros pecados,
y no sólo por los nuestros,
sino también por los del mundo entero.
1 Lo que existía desde el principio ,lo que hemos oído,
lo que hemos visto con nuestros ojos,
lo que hemos contemplado
y lo que hemos tocado con nuestras manos
acerca de la Palabra de Vida,
es lo que les anunciamos.
2 Porque la Vida se hizo visible,
y nosotros la vimos y somos testigos,
y les anunciamos la Vida eterna,
que existía junto al Padre
y que se nos ha manifestado.