1 Iré a visitarlos por tercera vez. Toda cuestión debe decidirse por la declaración de dos o tres testigos. 2 Ahora que estoy ausente, les repito la advertencia que les hice en mi segunda visita: cuando vuelva, seré implacable con los que pecaron y también con todos los demás. 3 Esta será la prueba que ustedes buscan de que es Cristo el que habla por medio de mí: él no se muestra débil con ustedes, sino que ejerce su poder en ustedes.